lunes, 5 de febrero de 2018

MI PARTO II

DÍA 13 DE JULIO DEL 2017

Llegó el gran día, suena el despertador a las 5:30 de la mañana. Contra todo pronóstico, dormí bastante... quizá 4-5 horas. Yo pensaba que no dormiría nada de los nervios, pero no fue así. Al despertar, tenía ese "mariposeo" en la tripa, típico de las primeras citas con la persona que te gusta, pero no estaba excesivamente nerviosa. Revisamos todo en casa, las mochilas, el kit de Future Health, y salimos para el hospital.

De casa al hospital tenemos unos 10-15 minutos, dependiendo el tráfico, a esas horas, no teníamos mucho, llegamos pronto al hospital. Yo ingresaba a las 7 de la mañana, pero llegamos a las 6:45 aprox. Todavía recuerdo llegar allí, aparcar a la primera justo en la puerta, y empezar a bajar cosas del coche, el kit, las mochilas, la cámara...
Por la hora de ingreso, me tocaba entrar por urgencias, al menos a esa hora, no había nadie allí, así que me atendieron nada más llegar, me dieron habitación y subimos a dejar las cosas, y a cambiarme, me tenía que poner el camisón sexy de hospital con el culo al aire. Por cierto, os hablo de un hospital privado en Valencia, me dieron absolutamente de todo. IMED VALENCIA.
Me recogió el matrón, me bajó a paritorios, y allí me pusieron los últimos monitores. No recuerdo el tiempo exacto que estuve con los monitores, pero se me pasó volando.
Al rato bajó mi matrona, allí no tienes asignado un matrón, pero para mi es MI matrona, es una mujer muy especial, a la que quiero mucho, y a la que le agradezco muchísimas cosas, entre ellas, el no haber tenido ningún problema con la lactancia, el cariño con el que siempre me trata, y la santa paciencia que tuvo conmigo. Por eso, y muchísimas cosas más, yo la siento mi matrona. Ojo, el matrón también de 10. Cariñoso, amable, comprensivo, paciente... un amor! Como os iba contando, bajó mi matrona, me puso la vía,  (ayy!! que dolor de cabeza me daba el ponerme la vía, pero luego no fue nada.) me sacó sangre, y entró mi gine, con una sonrisa de lado a lado (Mi gine se caracteriza por ser genial, así, sin más, es un hombre cercano, amable, con muchiiiiiiiisima paciencia, con mucho tacto, y para mi, EL MEJOR) No me pagan por hacer publicidad de ellos eh, pero todo es cierto, como muchos sabéis, ya conté que me cambié de hospital porque la gine que me llevaba no me gustaba y no me transmitía tranquilidad, me hablaron muy bien del que ahora es mi gine, y ha sido la mejor decisión que he tomado en estos últimos años. Un acierto total. Un pleno al quince.
Continúo, entra mi gine, viene hacia mi, y lo primero que me dijo fue que cómo estaba, que si había dormido bien... le dije que más o menos bien. Creo que aunque no estaba muy nerviosa, mi cara transmitía todo, me miró y me dijo: "tranquila Natalia, voy a cambiarme y enseguida empezamos. En nada tienes a tu niña en brazos"
Así fue, me llevaron al quirófano 9, y allí empecé a ponerme muy nerviosa. Ese fue el único rato que me quede "sola", mi marido tenía que ponerse un "pijama" y prepararse para entrar, mi matrona y mi gine entraron en el momento que más los necesitaba. Enseguida se pusieron cerca de mi, los notaba, ella me abrazaba, y mi gine me acariciaba la espalda... Y yo, no podía parar de temblar de los nervios, quizá fue el momento más duro de aquella mañana. Me pusieron la anestesia (Raquídea), y enseguida dejé notar las piernas, de hecho, tuvieron que ayudarme a subirlas a la mesa de operaciones, porque yo no podía sola.
Hay algo, que pocos cuentan, y es que con ese tipo de anestesia se nota TODO, y diréis, ¡ala! exagerada!, pues no, de exagerada nada, lo que no sientes es dolor, pero se nota absolutamente todo. Es una sensación muy extraña, la cual, intenté explicarle a mi gine, y me dijo que estuviese tranquila, que no iba a sentir nada de dolor, pero que era normal notar todo.
A los pocos minutos, nacía Claudia, entrada triunfal al mundo, a las 9:00 de la mañana. Tuvieron que hacerle una pequeña reanimación, porque decidió ponerle emoción al día... salió sin llorar, pero enseguida lo hizo, como ya me explicaron, fue una reanimación muy superficial. El pediatra que estaba allí, casualmente es el suyo de ahora, que también es un amor.
Nada más sacar mi gine a la niña, me la enseñó por encima del arco, papá cortó el cordón umbilical, y enseguida me la pusieron en el pecho, hicimos piel con piel muchas horas, en paritorio casi 3 horas, porque empecé a notar enseguida las piernas, y como consecuencia el dolor de la operación.
Además, me habían hecho un "forzado" o una ayuda para sacar los restos, no sé el nombre exacto de esta maniobra, pero es para ayudar a contraer el útero y sacar los restos de placenta. ¡¡QUÉ DOLOR!! En esa sala me lo hizo dos veces, en planta me lo volvió a hacer una más... las lágrimas se me saltaban del dolor.
Recuerdo el trayecto hasta la habitación, la gente en el pasillo nos miraban, y decían: "¡Qué pequeñita!, oh, que bonita..."
Una vez allí, con un gotero de paracetamol, que no me hacía nada, entró mi gine, se acercó y le dije: "Muchísimas gracias por todo, gracias de verdad"
Él me dijo que había ido todo muy bien, y fue cuando le dije con una voz que verificaba lo que decía: "Esto duele mucho" me miró, miró el gotero y me dijo: "vengo enseguida".
Volvió y me explicó que había dejado pautadas 2 bombas de 24 horas cada una (que luego solo me pusieron 1...) y 2 rescates al día, por si me dolía mucho.
Lo primero que he de decir, que millones de gracias por esa visita. Gracias por subir y venir a verme, cuando te escuché cuando estabas en el pasillo, me cambió la cara, te pedí si podías subir, y no me pusiste ni una sola pega. GRACIAS, DE VERDAD, MILLONES DE GRACIAS.

Aquí termina mi parto, mi cesárea, una cesárea respetada, humanizada y NO instrumentalizada.
A pesar de haber sido una cesárea, mi plan de parto se respetó, mi gine y mi matrona en todo momento me ayudaron y me trataron con mucho cariño. Como siempre digo, en esa cesárea había mucho amor, todos aportamos nuestro granito de amor. Y que una mami, como es mi caso, que nos toca pasar por una cesárea, que no es plato de buen gusto, que pueda recordarlo así, bonito, con amor, con mucha emoción, y que todavía se me salten las lágrimas al recordar lo bien que se portaron conmigo, el respeto en todo momento, el respeto al nacimiento de mi hija, que es un factor muy importante, y que algunos profesionales no tienen en cuenta todavía... en definitiva, creo que es de agradecer que en mi memoria, los recuerdos de mi cesárea sean muy bonitos, y no tenga ningún momento agridulce.

Gracias a todo el personal de IMED VALENCIA, enfermeras, auxiliares, matronas, gines... GRACIAS! Enfermeros y auxiliares que pasabais noches de charreta conmigo, visitas de madrugada de los matrones,la paciencia infinita de muchos de vosotros, de nuevo, el cariño que recibí por vuestra parte esos 5 días, porque si 2-3 días se hacen eternos en un hospital, 5 días con dolores de una cesárea se llevan mejor con gente como vosotros, porque como os dije a alguno mi última noche, "ya sois como de mi familia, mis nuevos primos"
Todavía escucho decir desde el mostrador "la mami sexy" cuando salía de mi habitación, recuerdo también lo mimada que me sentí, esas tostadas de buena mañana, esas extracciones de sangre "con mucho amor", esa alegría vuestra cuando os pedía algo más para comer, de verdad, personal INMEJORABLE. La noche que dormí en mi casa, les echaba de menos...

Siguientes entradas, hablaré del postparto del que nadie habla, sobre la lactancia, cómo elegir un buen pediatra, los primeros meses del bebé, los cuidados del recién nacido, vacunas, nuestras rutinas de baño, sueño... y algo en lo que estamos ahora, la alimentación complementaria.

Nos leemos familia 2.0
Os queremos!!!!!

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